Por que nunca le quito la bateria al portatil

     Algunos me observan algo horrorizados al ver que aunque me encuentre trabajando con mi portátil anclado en el mismo sitio durante varias horas, no le quito la batería para “protegerla” y que así me dure más, como hacen ellos.

Sinceramente, a mí también me parece algo extraño observar a los individuos que cada vez que se instalan en un lugar con enchufe llevando su ordenador portátil encima, se la quitan para preservarla. Les falta coger un trapo y sacarles brillo. ¡Por Dios!. Todavía no he encontrado en ningún manual de instrucciones la indicación donde recomienden llevar a cabo esa acción (me refiero a quitar la batería, lo otro es obvio).

Por qué NUNCA le quito la batería al portatil

Por que nunca le quito la bateria al portatil

Así pues, hoy he decidido compartir con vosotros los motivos por los que la sigo cargando y descargando apaciblemente mientras el resto observa echando espuma por la boca:

– El verdadero peligro para las baterías es llamado el “efecto memoria”. Consiste en que no resulta beneficioso cargar la batería sin que esta esté verdaderamente apunto de agotarse. Os pondré un ejemplo fácil de comprender: Imaginad que la batería es una jarra y el agua es energía. Llenamos de agua toda la jarra y nos la bebemos, hasta dejarla a la mitad de contenido. Volvemos a llenar la jarra y nos ventilamos de nuevo media. Repitiéndolo muchas veces llegará un punto en el que se formen “marcas” por la mitad de la jarra, zona en la que siempre queda agua sobrante. Ahora imaginad que la persona que llena la jarra interpreta que esa “marca” es la capacidad máxima de la jarra, y que no puede llenarla más. Hemos perdido así la MITAD del contenedor. Ahora simplemente pensad que cargaís la batería al 100% y por la noche mientras está apagado pierde un 1%. Al volver a encenderlo enchufado a la corriente recuperará ese 1%. ¿Y si sucediera lo mismo que con la jarra del ejemplo? Eso es el “efecto memoria”.

¿Y qué es lo que hago yo para evitar este problema? Simplemente utilizo la batería sin enchufar a la corriente hasta que salta el indicador de que queda un 10% o menos de energía, momento en el que la recargo. Una vez llega al 100% vuelvo a desconectarla, y así sucesivamente.

– Alguno se preguntará “¿Y por qué tanta molestia, si igualmente estás desgastando un poco la batería y a la larga tendrás que pagarlo?”. ¡Ahí entra otra de mis razones! ¿Qué pasaría si al quitar la batería, fastidias uno de sus conectores o simplemente se resbala de las manos y cae al suelo? La posibilidad puede ser baja, pero existe, y lo dice un servidor que se cargó hace un par de meses una tarjeta de 1GB de memoria RAM por colocarla mal en su zócalo correspondiente (y zas, cortocircuito y golpe para el bolsillo).

– ¡Otra razón de peso consiste en el suministro de corriente! ¿Qué pasaría si mientras realizas un trabajo importante se va la luz? Hoy en día los editores de texto y similares incluyen opciones de “autorecuperación” para evitar estos indeseables y tristes finales, pero sinceramente: ¿Para qué jugársela con estos temas tan delicados?

– Este motivo es más empírico: La mayoría de conocidos que utilizan el portátil sin batería, tienden a “fijarse” en un lugar de la casa y no moverse, por lo que al final resulta que han pagado por un “ordenador fijo” a precio de portátil. Verdaderamente resta mucha libertad de movimiento quitarle la batería.

– Y para terminar: Porque las baterías pierden capacidad con el tiempo, por lo que no importa lo mucho que la mimes y lo poco que la utilices, puesto que terminará haciendose vieja y no la habrás disfrutado lo suficiente.

Como habréis podido observar, para mí quitarle la batería al portátil para preservarla es tan estúpido como quitarle la rueda de repuesto al coche para que no se estropee. ¿Y vosotros, que opináis al respecto? ¿Sois defensores o detractores de quitarle la batería al portátil?

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